domingo, 5 de julio de 2009

TRANSFORMES 2: HUMANOS INSOPORTABLES

Hace rato que una película no me despertaba sentimientos tan encontrados como lo fue Transformers 2. No voy a criticar el guión liviano ni le voy a pedir un tratamiento cinematográfico profundo a este film basados en juguetes adaptados como dibujos animados que se transforman en artefactos varios.

La película tiene cosas buenas como las batallas, las secuencias de acción y efectos especiales increíble. Fue lindo ver a los autobots trabajando codo a codo con los militares, vimos a Megatron cascarse a Starscream, Devastator fue una delicia destructiva, los Decepticons son malos bien malos y Optimus Prime es un cabrón y un ídolo para las masas.

Lo que encontré simplemente insoportable es la fauna humana que pulula en el film. El cabro chico del film, Sam, es el personaje más insufrible y desagradable que puede haber. Las personajes humanos del film son sencillamente despreciables, para qué hablar de los padres de Sam y la rica Megan Fox, de la cual da lo mismo cómo se llame en la película. Es rica, una delicia de mina, pero toda la subtrama de su romance es agotadoramente aburrida, la mina sólo sabe poner cara de caliente todo el rato, y Sam es un perfecto imbécil.

Eso fue Tranformers 2. Si sacamos a Sam, si sacamos su estúpido romance y la llegada a la universidad, si sacamos a sus papás y nos centramos en lo que importa, robots transformables pateándose los culos, el film quedaría bastante más redondo. Estoy conciente que debemos poner personajes humanos para el público se identifique, pero por favor, cómo no se van dar cuenta que Sam y su parentela son penosos. Ojala que hubieran muerto todos aplastados por Megatron . En serio.