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jueves, 20 de enero de 2011

A PROPOSITO DE SUPERMAN "BIRTHRIGHT

Hablando de la nueva película de Superman, a cargo de Zack “300 Watchmen” Snyder, recordaba que he leído en varias partes que su guión se basaría en el otrora nuevo origen denominado “Birthright”, saga de 12 partes que fue escrita por Mark Waid y dibujada por Leinil Yu. “Clark es un joven periodista que viaja por todo el mundo, que prefiere resolver problemas y ayudar a la gente sin tener que recurrir al uso de sus poderes especiales. Cuando se ve obligado a usar sus poderes secretos para intervenir en una crisis en el África occidental, Clark regresa a Smallville para aprender más sobre sus orígenes y ser el héroe para el que nació”. Así se ha visto en varias notas de Internet acerca de los avances del film y claro, va en la línea de la historia “Derecho de Nacimiento” o “Legado”, como traducida por lo españoles.

Es por ello, en un arranque de nostalgia, quise revisitar un artículo que escribí un martes 29 de noviembre de 2005 (ojo, antes de Infinite Crisis, Secret Origin, etc.), que se denominaba “SUPERMAN BIRTHRIGHT: TENEMOS NUEVO ORIGEN… OTRA VEZ”, escrita tras leer la versión de la editorial argentina Sticker Design. Acá va con algunas “mejoras” (cuek):

Superman tiene un nuevo origen… otra vez. Para quienes llevamos algunos añitos metidos en esto de los cómics DC no son nada nuevo los retoques reiterados que ha sufrido el hombre de acero a través del tiempo. Desde su creación en 1938, las versiones han variado de acuerdo a los planteamientos editoriales de la empresa responsable que tiene sus derechos; y estos muchas veces han estado ligados al contexto social de la época.

Pero, quizás el cambio más radical que tuvo fue después de las Crisis de las Tierras Infinitas, en la que asistimos al ocaso de la versión original del personaje, el Superman de Tierra Dos, quien se fue al limbo. John Byrne se haría cargo del renovar el concepto bajo un prisma más moderno, rebajándole los poderes, dejándolo como el verdadero último hijo de Krypton (en la versión precrisis parecía que los únicos que habían muerto en Krypton eran los padres de Kal El) haciéndolo “nacer” una vez llegado a la tierra. Además, vimos una nueva versión de Clark Kent, un muchacho más competitivo socialmente, no torpe o fingiendo estupidez. Todo lo contrario, Kent era ahora un periodista respetado en Metrópolis, y terminaría casándose con su amor de siempre Lois.
Este cambio fue uno de los más agradecidos por los lectores, puesto que Clark no tenía por qué fingir una determinada postura ante la gente. Él era Clark Kent y Superman era un personaje que salvaba al mundo en mallas y capa. Y al mostrar la cara, nadie imaginaba el temita de la identidad secreta. Su hasta Lex Luthor en aquellos comienzos se negó a admitir que Superman la tuviera, aunque los hechos estuvieran a la vista.

Y llegó Birthrigth, una historia en la que Mark “Kingdom Come” Waid nos presenta nuevo origen. Acá la cosa se pone peliaguda para comentar un cómic que trajo polémica y que dividió a muchos fans. Varios dijeron que no era necesario recontar el origen y menos cambiarlo a una versión más cercana a pre crisis. Además, se le ha criticado la influencia de Smallville, la serie de TV, cosa que me parece absurda. El Superman del cómic siempre ha bebido de influencias externas para complementar su mito: la radio, las tiras dominicales, las series de tv animadas y de carne y hueso. Entonces no entiendo el escándalo de tomar algunas cosas de Smallville.

Las cosas que me dejaron frío fueron el “regreso” del Clark tímido, el “regreso” del detalle pre crisis de que Luthor fue amigo de un joven Kent y el desarrollo de una historia que a medida que avanzan los capítulos cae de un planteamiento inicial de las motivaciones internas del personaje a una sucesión de batallas sin sentido, que más encima pasa a llevar años y años de la historia del Superman post Crisis.

Además, nunca me tragué lo de un Kent tímido. Para trabajar en un periódico metropolitano que es el primero de su clase se necesita ser competitivo, no tímido. Un periodista “torpe” y “tímido” como este Kent no duraría ni un día en el Planet. Eso lo puede corroborar cualquier periodista. En fin.

El dibujo y algunas ideas nuevas de Waid para profundizar en las motivaciones de Clark Kent – Superman me gustaron mucho. La sucesión de hechos que muestran cómo su deseo de empezar a usar sus poderes para ayudar al resto sin tener que perder su humanidad después de años de esconderlos y tener un evento particular en sus viajes por África, me parecieron acertados. Pero este afán enmascarado – o descarado – de volver al Superman Pre Crisis me pareció un exceso.

Del dibujo de Yu, poco que decir: el toque Mignola y la calidad de su trazo me dejaron babeando. Cero crítica. Excelente trabajo. Eso. Superman Birthright es una historia que en esencia me gustó en su mayor parte. Pero algunos detalles me dejaron plop. Hubiera esperado una historia más complementaria a lo que ya sabíamos, no algo que pasa a llevar veinte años de historia. Quizás con la Crisis Infinita sepamos que rol juega esto en la continuidad. Tengo entendido que esto vale desde ahora en adelante, así que por lo tanto habrá que aguantarse.


viernes, 7 de mayo de 2010

SUPERVILLANOS

Ya casi termina el relato del reacomodo del origen de Superman, el personaje más importante de la DC (junto a Batman, por supuesto) y que regirá la continuidad del azuloso por un buen lote de años. Como siempre, Gary Frank hace un excelente trabajo y reafirma con pulso firme que es uno de los mejores dibujantes que ha tenido el hombre de acero, tan falto de cariño en este apartado en la gran mayoría de las ocasiones.

En el quinto episodio, los villanos toman más protagonismo. Geoff Johns nos muestra el primer encuentro del nuevo héroe con el ejército de EE.UU. representado por el General Sam Lane, el padre de Lois, quien ya tiene preparada una agenda con Lex Luthor. Asimismo, las piezas se reacomodan para que el futuro Metallo sea un subalterno de Lane y pretendiente de la hija del General.

Acá vemos como se acomodan las piezas para que encajen en todo lo que sucede hoy en el universo del azuloso (Mundo del Nuevo Krypton, por ejemplo), y es mejor olvidarse de la continuidad anterior de la Infinite Crisis. Por mi lado, en todo caso, hace rato que la continuidad me tienen sin cuidado, porque los editores y los escritores no le tienen ningún respeto y si eso significan buenas historias, bienvenido sea.

Bueno, tenemos la primera y concisa pelea del hombre de acero con Metallo, fallida para el soldado John Corben, y quien se transformará en uno de los villanos más importantes de Superman, gracias a Lex Luthor y los usos que le da a la Kriptonita. Tras esto, el héroe de Metropolis es difamado a través de los medios de comunicación y tenemos algo que de un modo ya vimos en Birthright: el héroe temido por la opinión pública gracias a la brillante manipulación de Luthor. Eso sí, en esta ocasión Jhons va más allá y lo envía a las catacumbas de la ciudad de la ciudad.

No sé, no sé, en general creo que me ha gustado esta miniserie, sé que en el final alguna sorpresa sacarán bajo la manga pero ya sabemos qué veremos: Superman alzado como el salvador de Metropolis y el comienzo de su jornada a ser el mayor superhéroes de Universo DC.

viernes, 19 de marzo de 2010

ESTO ES LA GUERRA...

Y vamos con Superman Secret Origin nº4. En general creo que hubo coincidencias respecto al resultado del tercer capítulo de la miniserie. Más que un nuevo relato del origen del hombre de acero, dio la impresión de estar leyendo una adaptación de la película de Richard Donner basada en el azuloso.

El punto alto de la miniserie es sin duda su equipo creativo, Gary Frank realiza un tremendo trabajo (aunque tiene sus detractores) y Geoff Johns abandona la intención de contar el nuevo origen del hombre de acero pegado a la película. El primer encuentro de Lex Luthor y Kal El, resulta ser muy logrado y convincente, en algunos aspectos distintos a los anteriores pero entroncando con la propuesta que hizo Jhon Byrne en los 80’as; pero esta vez matizado por el surgimiento del Parasite.

Luthor es el “hombre” de Metropolis, está poisicionado mediáticamente como su protector y ayuda a sus ciudadanos desde su torcida perspectiva filantrópica. Me gustaron bastante las primeras páginas de la revista, donde el empresario científico es esperado por la multitud tal cual los feligreses esperan al Papa en la Plaza de San Pedro. Tras es la irrupción del Parásito, Lex confronta a Superman, y pone la semilla del temor y la duda frente al Superhombre en la gente de Metropolis. Esto, sí, a mi juicio es más parecido a “Birthright” que a “Man of Steel”. A todo esto, Luthor dice nuevamente una frase que ya habíamos visto: “Los milagros no existe”.

Es un cómic que por cierto es bien veloz con un Superman resolviendo rápidamente el problema del deforme Parásito, lo que se agradece. Lo importante son otras cosas más que las batallitas, el asombro de Lex Luthor al ver por primera vez al hombre de acero, el nacimiento de la amistad de Jimmy Olsen y Superman; y cómo los medios de prensa informan del debut de Superman en la ciudad del mañana. Esto es el germen para que Luthor declare la guerra.

miércoles, 27 de enero de 2010

LEX PREVIEW

Creo que tras la suave decepción del tercer episodio de Superman Secret Origins, tengo fe en que el siguiente número será mejor en todo aspecto.

Tenemos preview el que me despierta mucho apetito por la “renovación” del enemigo absoluto del azuloso, Lex Luthor. Curiosa la aparición del pelado ante la gente de Metropolis quienes lo ven como su benefactor. Es casi “papal”.

Por cierto, en el capítulo veremos la primera pelea de Superman con un supervillano, el Parásito, y averiguaremos cómo el hombre de acero despierta el interés del magnate de Metropolis. Interesante para mí. ¿Veremos detalles de porqué se quedó calvo y cómo armó su imperio?. Ojalá.

viernes, 18 de diciembre de 2009

SUPERMAN SECRET ORIGIN 3: BUENA ADAPTACION DE LA PELICULA DEL AZULOSO

Una lástima, pero con el tercer episodio de Superman Secret Origin me llevé una gran decepción. Y no porque la historia sea mala o no entretenida, al contrario, creo que Geoff Jhons es un gran escritor y que sabe crear muy bien situaciones cotidianas para los superhéroes con diálogos de buen ritmo.

Sin embargo, no me pareció el salto tan brusco del segundo capítulo al tercero. Pasamos rápidamente de Smallville, con la llegada del cohete de Krypto y la muerte del padre de Lex Luthor, a Metropolis con Clark Kent comenzando su jornada de periodista en el Daily Planet. Fue muy brusco y esto me dejó un mal sabor de boca.

Me imagino que el salto temporal será porque lo que vimos en respecto a los viajes de Clark por el mundo, se mantienen y además, Kal El tuvo varias aventuras con la Legion of Superheroes.

Por cierto, la verdad es que el regreso de Clark bobalicón ya no me parece tan mal, el problema es que en este capítulo en particular pareciera que nuestro amigo es un perfecto idiota.

Por otro lado, a medida que avanza la historia, con el primer encuentro de Lois, Jimmy y Perry con Kent, pareciera que en vez de estar leyendo un origen renovado y fresco estaba ante la adaptación en cómic del film Superman The Movie… y no precisamente por los dibujos de Gary Frank, quien se luce con su versión de azuloso con la cara de Christopher Reeve.

En fin, esperaba una “primera aparición” más espectacular del hombre de acero, repetir lo que vimos en la película me resultó FOME y no me cabe la justificación de que Jhons quiere instaurar un Superman que sea más familiar por los no fans del personaje, y claro, no me cabe duda que la película de Richard Donner es una biblia en este sentido.

Donde creo que da en el clavo el amigo Jhons es mostrar a Metropolis sucia, decadente, la gente sin esperanza con Lex Luthor como líder indiscutido de la ciudad y no de los ciudadanos más poderoso de América. Y sin duda la aparición de Superman significará un remezón notable al devenir de Metropolis y su llegada marcará un antes y un después. Y en Luthor, por supuesto, también.

En suma, el tercer episodio de Superman Secret Origin decayó bastante respecto a los dos primeros capítulos. Es entretenido, me lo he repetido un par de veces y claro, los dibujos de Gary Frank me gustan mucho. Pero a riesgo de ser apedreado por algunos amigos, sinceramente me quedo con la “primera aparición” de Superman que leí en “Birthright”… pero lejos. A mi gusto fue más espectacular… y ya no vale.



viernes, 27 de noviembre de 2009

SUPERMAN SECRET ORIGIN 2: SUPER AVENTURAS EN VILLACHICA

Tras leer este segundo episodio de Superman Secret Origin me queda claro que Geoff Jhons aspira básicamente a restablecer la juventud del Superman precrisis, dejar asentado el “regreso” de la Legion of Superheroes que se formó inspirada en el azuloso; y como decía en otro post, ordenar el gallinero de la continuidad del personaje, si es que eso es posible.

Este número tiene una íntima relación con la tremenda historia que nos entregó este mismo tándem creativo con la saga de Superman y la Legión. Por ejemplo, casi se repiten las viñetas de un joven Clark yendo a casa y conociendo a los tres jóvenes legionarios. De hecho, este episodio se entiende mucho más si leíste esa saga, ya que acá nuevamente Jhons toca el tema de la xenofobia a los aliens, por lo menos en sus inicios.

Por otra parte, la polémica del regreso de Superboy – que nunca es llamado así – para mí por lo menos pasó a un segundo plano, porque técnicamente, el joven Clark se puso el traje pero no hizo apariciones en público. Claro, tuvo aventuras juveniles con la Legion en el futuro, pero en Smalville tuvo un rol de bajo perfil y sin que la gente supiera abiertamente del súper chico. Por otro lado, hacia el final, Jhons hace aparecer a otro personaje de la juventud del joven Clark – el perro Krypto – con lo cual nos corrobora aún más la tenaz reinserción de los elementos precrisis del personaje.

Además, encuentro coherente que un joven Clark, adolescente alienígena con súper poderes y que tiene los problemas usuales asociados a la edad, necesite una vía de escape. No me termina de agradar un niño Kent aislado, solo, depre y queriendo a cada rato ser un chico normal. Es como muy oscuro. Por lo tanto, la visita de la Legion, el traje y las superaventuras en el futuro son para el joven Superboy una oportunidad de usar sus poderes, tener amigos superhéroes y forjarse de experiencia para lo que será su debut en Metropolis. Es como salir a carretear con los amigos.

En segundo término, está Lex quien se posiciona como el futuro empresario científico archicriminal. Hay cosas del Luthor precrisis, hay elementos del Lex de Byrne y otros detalles del Luthor de Waid. O sea, Jhons metió a la juguera varios factores para reordenar el carácter y el origen del que algún día será el más grande adversario del hombre de acero.

Me ha gustado el resultado, al principio no me acabó de convencer lo que hizo Waid porque era muy “Smallville” su interpretación más allá de que también era un regreso a la relación Superman Luthor previo al azuloso de Byrne.

Me gustó este segundo episodio y ya he superado el dolor de guata que me dio cuando vi los avances de las portadas de Superman Secret Origin con el adolescente Clark Kent vistiendo el traje.

Creo que las piezas han quedado ajustadas para que se puedan contar historias de Superboy y la Legion tranquilamente; y que además, el origen de la Legion vuelva a ser lo que era sin tener que estar preocupados de las Crisis y versiones más libres del héroe que los inspiró (léase Valor o Conner Kent). Y paralelamente quedaron a la vista los ingredientes que dan forma al carácter del villano que enfrentará a Superman, el cual es capaz de todo. Por cierto, no voy a redundar en el dibujo de Gary Frank, me gusta mucho su estilo y ritmo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

EL NUEVO SUPER ORIGEN

Es curioso, pero cada vez que ser se revisita el origen de un personaje tan importante como Superman, el debate se enciende a niveles interesantes pero centrados en temáticas como la conveniencia, pertinencia y detalles de continuidad de la saga más que en su calidad. O sea, la historia puede ser una epopeya de alta calidad, pero los lectores para bien o para mal nos encontramos debatiendo si era necesaria o no hacer esta revisión. Y claro, yo caigo en lo mismo.

Por eso prefiero separar aguas respecto al debate de la "continuidad" – o no continuidad – y la calidad de la historia. Y en ese sentido, a pesar de que el final de este primer episodio me dio un poco de dolor de guata por la impresión, no puedo negar que estamos ante una buena historia que demuestra – una vez más – que Superman es un personaje atractivo y que con un buen guionista al timón, se pueden relatar aventuras frescas y emocionantes. Geoff Jhons nos lleva a la juventud de Clark con un enfoque absolutamente distante de Jhon Byrne (¿ves que ya caí a la continuidad?), pero triunfa al relatar las vivencias de un joven Kal El que se encuentra con la verdad acerca de su herencia, tras ir descubriendo sus poderes. Y obvio, nos reencontramos con viejos conocidos como Ma y Pa Kent, Pete Ross, Lana y el joven Lex Luthor.

El final del capítulo, con el joven Clark vistiendo el súper traje, reconozco aún lo estoy metabolizando, porque este punto sí que lo siento conflictivo, y no por un tema de continuidad. Creo que no era vital ponerle el traje a Clark si teníamos que recontar las aventuras de la Legión de Superhéroes. Podría haber sido sin el traje, total, los héroes del futuro saben que este joven será Superman, el mayor héroe del mundo. Pero ya está hecho y hay que vivir con ello. Y qué diablos, me gustó la historia, tiene profundidad, hay emoción y conectas con el personaje. (Por cierto, acá al lado está una de mis páginas favoritas)

Hablar de la parte gráfica es un placer porque a mí por lo menos me gusta lo que hace Gary Frank, al cual ya había disfrutado en la saga de la Legión de Superhéroes junto a Jhons. En otra oportunidad comenté la excelente interpretación que hace de Superman este dibujante con su evidente homenaje a Cristhoper Reeve. Y Frank hace un valioso aporte a la historia que te hacer cómplice de lo que siente en su interior Clark, porque no asistimos a la destrucción de Krypton o el Clark bebé siendo encontrados por los Kent, o sea, nos saltamos lo “bíblico” y pasamos a las aventuras de un niño adolescente con los problemas típicos de la edad pero con valor agregado.

Ahora vayamos al otro tema… el de lo necesario que era esta historia. Con Superman Secret Origins era obvio que la discusión y las críticas iban a ser acaloradas. Tal cual ocurrió con ese fallido experimento llamado Superman Birthright, los fans se ven divididos acerca de la conveniencia de revisitar el origen de este personaje después del borrón y cuenta nueva que significó la Crisis en las Tierras Infinitas. Y no se puede negar que Geoff Jhons lo logró: finalmente ha consolidado el regreso del Superman Pre Crisis o de la Silver Age (que es lo mismo), para bien o para mal; y para la pena de los que consideran Man Of Steel como el evangelio de Superman, aunque hace años que en la DC se hagan los lesos con ello.

Primero que todo, a mi juicio, ya era hora que ordenaran la tontera. Han pasado muchos años desde que John Byrne hizo Man Of Steel, y el hombre de acero ha pasado por innumerables aventuras que técnicamente han pasado por alto detalles de la manoseada continuidad y que terminan por desajustar el temita (por ejemplo, el simpático Krypto fue metido con calzador).

Insisto, era muy necesario ordenar el boliche. El personaje ha sido afectado por miniseries (Infinite Crisis, por ejemplo) y ha bebido de influencias de productos extracomiqueros como Smallville (Birthrigth, por ejemplo, negarlo sería iluso).

Jhons no huye de este método. Vemos en el primer episodio, que además de volver a la nostalgia de la Silver Age, complementa el plato con elementos del origen de Byrne, el aporte de Mark Waid que duró menos que un candi e incluso me atrevo a decir que hasta hay cosas de la polémica y desinflada Smallville, a estas alturas estirada como un chicle que no le queda mucho sabor. Sin embargo, Johns hace un buen caldo, es muy respetuoso del concepto del personaje, que es lo más importante.

Alegar que esta historia es mala porque rompe la continuidad (palabrita de mierda) o porque Clark se puso el traje muy cabro, es buscarle la quinta pata al gato. Claro, a mí no me gustó eso, pero no es un elemento me haga tirar mi revista a la basura. E insisto que no vale la pena enojarse, porque con Secret Origins, se consolida lo inútil de romperse la neurona por la continuidad. Los personajes necesitan buenas historias, no estar rígidos para respetar los peos de los designios de un universo inestable. Y a todo esto, agradezcan que no hubo un "Súperbebé".